jueves, 30 de enero de 2014

Una historia cualquiera. {Relato}


Os contaré mi historia. Yo solo pasaba por allí para comprar un par de refrescos cuando la vi. Ella llevaba un vestido de encaje con una fina chaqueta vaquera y unas sandalias. Su pelo castaño parecía chocolate y sus ojos verdes eran como una extensa pradera. Lo admitiré, mi novia me esperaba en el coche. Pero no pude evitarlo, no podía quitar mis ojos de encima de ella. Era tan bonita y natural… Cuando vi que se iba pagué rápidamente lo que llevaba y salí corriendo de allí. Pero no estaba, no conseguí alcanzarla. Maldije y pegué una patada al aire para luego volver a mi coche, donde se encontraba mi novia. Me preguntó por qué estaba cabreado y me inventé una tonta excusa.
Al día siguiente, fui a pasear a mi perro. ¿Sabéis qué? Ella estaba allí. Esta vez llevaba pantalones cortos y una camiseta por encima del ombligo. Quería acercarme e iniciar una conversación, pero mi novia seguía estando en mi vida, no podía hacerle esto. Dejé pasar esta oportunidad, pero me prometí que si volvía a verla no pensaría en mi novia, sería mucha casualidad.
Y pensaréis “Oh, tuvo que volver a verla, siempre pasa eso”. Pero no, no volví a verla durante mucho tiempo. Me casé con mi novia. En la boda, ella estaba allí. Estaba sentada atrás del todo y me acerqué a ella después de la ceremonia. Estuvimos conversando y me contó la de veces que nos habíamos encontrado. Después de la tienda, nos vimos en el parque, en el cine, en la feria… Pero yo no la veía, según ella. Pasaba mi mirada por el lugar en el que estaba y me era indiferente.
Os preguntaréis qué quiero decir con todo esto. Pues quiero deciros que cuando queremos a alguien, no engañamos a esa persona con facilidad. Cuando me dije que si volvía a ver a aquella chica dejaría a mi novia, no volví a percatarme de su presencia. Mi propio cerebro me hizo darme cuenta de que no siempre la chica más guapa o perfecta es la mejor, de que tenía un tesoro a mi lado. Me salvé de mi propio error.
Aunque esto os parezca una tontería, puede sucederle a cualquiera de vosotros. No os dejéis llevar siempre por los impulsos cuando se trata de un tema serio porque el cerebro no siempre estará allí para salvaros.

1 comentario:

  1. Te juro que me pensaba que esto acabaría siendo un dramón entre la novia, el chico y la tía perfect surgida de la nada y no, me ha sorprendido y todo. Ha acabado siendo así filosófico y con mensaje moral. Oh mi Carol, qué orgullosa estoy de ella. Extrañaba tus relatos, tus textos... tus entradas en el blog, vaya. La verdad es que siempre me ha gustado cómo escribes, tienes que hacer algo parapoder actualizar de vez en cuando el bog *y sí, te lo dice la que se ha tirado un mes sin subir, ole*
    No sé, Carol. Al menos escribe a papel, hazle una foto y la subes por Tw o me la mandas por privi y yo leo JAJAJAJA acabaré volviéndome loca, no lo hagas pls. Había visto la entrada esta hace unos días pero como estaba por el móvil de mi tía no podía ponerme a leer, así que me lo guardé y dije que más adelante me la leería, pero nada, hasta el tres de febrero no he podido ponerme al día. Pero más vale tarde que nunca, ¿no?
    Y res més, Carolina, sube algo pronto, lo que sea. Con leer algo tuyo me conformo. Te quiero fea♥.

    ResponderEliminar

Deja tu comentario aquí abajo.
Acepto críticas tanto positivas como negativas.